Cuando termina la eternidad
La eternidad no es una línea recta, la eternidad que lo abarca todo es el momento que cabalga entre el pasado y el futuro, el silencio que separa dos pensamientos. Esta obra no ofrece respuestas, sino que multiplica las preguntas. Cada relato es un portal al futuro, una grieta en la certeza. Prepárate para un viaje introspectivo que te llevará al momento donde el tiempo colapsa, justo cuando termina la eternidad. Descubrirás que el universo entero, cabe dentro de tu propia conciencia.
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En este nuevo libro, Cuando termina la eternidad, vuelvo a invitarte a un viaje sin mapa. Al igual que en mis obras anteriores (Batiburrillo y A partir de ahora), aquí encontrarás una mezcla de ingredientes cocinados a fuego lento: relatos donde el futuro nos interroga, espejismos sociales que confundimos con la realidad y diálogos íntimos con la conciencia.
Mi intención sigue siendo la misma: que sientas, que te detengas un instante a mirar la vida con otros ojos y que te atrevas a cuestionar lo establecido. Ojalá disfrutes perdiéndote en estas páginas, al menos, hasta que
termine la eternidad.
Cuando termina la eternidad
Los sistemas de inteligencia artificial se pusieron en alerta, creyeron que aquello podía desestabilizar el equilibrio social, que era, al fin y a la postre, el mandato capital que le había encomendado la humanidad y que se había implementado en todos los sistemas inteligentes, por lo que decidió tomar cartas en el asunto.
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Crónica de un asesinato
Blanco por todos los lados. Mires para donde mires no se ve más que un blanco luminoso, no se puede distinguir a qué distancia está el fondo o ni si el techo se puede tocar o está muy alto. Hay unas diez personas de pie, quietas, con cara de duda, de incomprensión, nadie conoce a nadie ni saben cómo han llegado allí.
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Todo tiene arreglo, hasta la muerte
Hacía años que no miraba lo que había en el espejo y, cuando lo hice, lo que vi no tenía nada que ver con lo que había antes. Recordaba a un mozo capaz de comerse el mundo con ansia y ahora hay un señor mayor lento y con un aspecto que levemente recuerda el pasado. Debe de estar roto.
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